“Gracias al Curso-Taller “Información geográfica y análisis espacial: herramientas para el manejo y representación” que organizó el CIESAS a través del PROSIG, tuve el significativo reto y desafío de aprender todo un nuevo léxico: tanto el teórico-académico desde el cual el CIESAS desarrolló el enfoque intelectual del Curso-Taller (la Ciencia Social Antropológica y la Geografía) como el lenguaje técnico del programa o paquete informático de QGIS. Este es mi mayor y más significativo aprendizaje, sin abordar los específicos que adquirí en cada módulo y en cada sesión.”LCPAP mEE Moisés Reyes García,Politólogo y maestrante en Estudios Electorales
La ciencia, toda ciencia, hace […] su vocabulario [y éste] se inviste de cierta modalidad característica del significado. Lo que equivale a decir que la filosofía y la ciencia son lenguajes especiales; y por “especiales” se debe entender que son […] modalidades de usos diferentes de un mismo lenguaje.
Palabras y significados
Giovanni Sartori[1]
Aprender Cartografía –la técnica del mapeo– es aprender un lenguaje visual especial, uno que es científico de detallada tecnicidad para hacer que el mapa “hable y se dé a entender”.
Moisés Reyes
Gracias al Curso-Taller “Información geográfica y análisis espacial: herramientas para el manejo y representación” que organizó el CIESAS a través del PROSIG, tuve el significativo reto y desafío de aprender todo un nuevo léxico: tanto el teórico-académico desde el cual el CIESAS desarrolló el enfoque intelectual del Curso-Taller (la Ciencia Social Antropológica y la Geografía) como el lenguaje técnico del programa o paquete informático de QGIS. Este es mi mayor y más significativo aprendizaje, sin abordar los específicos que adquirí en cada módulo y en cada sesión.
El trabajo de presentaciones y exposiciones teórico-prácticas por parte del personal fue muy destacado por su asequibilidad y alcance, al dar contexto histórico y teórico a cada módulo (libros sobre lenguaje especializado y académicas y académicos que pioneros en la generación de este conocimiento) como también desarrollar y presentarnos los comandos del programa informático y lo que éstos representaban.
Por ello, implementar las actividades fue desafiante: implicó comprender no sólo la geografía de los espacios que hubimos elegido para realizar las tareas, sino también pensar qué queríamos dar a entender con nuestros mapas a través del uso de las herramientas que nos fueron enseñadas.
Me desafié a mí mismo a trabajar más allá de la que fue mi área de confort en el modesto manejo de mapas que ya antes tenía y así, gracias también a la muy amplia cantidad de referencias que nos otorgaron, es decir, al listado de sitios web con información cartográfica hecha para procesarse, pude mejorar considerablemente mi hechura de mapas: creo que los que ahora puedo realizar son mucho más profesionales que los que antes hacía; al menos, ya están en la sintonía del lenguaje cartográfico universal. Haré un breve abordaje de mi interés y del por qué me hube inscrito y menciono la tangencial de mi perfil profesional. En mi formación académica, en una etapa, opté por los Estudios Electorales, de los cuales soy maestrante. Y en estos, la Geografía Electoral es un muy amplio campo de estudio en el que concurren cantidad de disciplinas y que en sí misma es un “traslape” entre la Geografía, la Estadística Descriptiva, la Politología o Ciencia Política y la Demografía; claro que más disciplinas y subdisciplinas pueden ser concurrentes y ello depende de la óptica de quien haga la investigación. Incluso, durante algún tiempo fui parte de la Sociedad Mexicana de Estudios Electorales A.C. y asistí con regularidad y frecuencia a varios de sus congresos académicos y presenté algunas ponencias.
Por esto es por lo que tomé afición por la Cartografía y la Geografía Informática a través de un muy amigable programa informático del INEGI; me refiero al Mapa Digital de Escritorio. Allí aprendí lo que es un shapefile o capa, y cómo éste puede ser un trazo de línea, de polígono, o también una foto satelital o ráster. Hace tiempo había dejado el aprendizaje en este campo y me había limitado a utilizar los conocimientos que adquirí como complemento de mis actividades profesionales (ponencias, textos académicos y de análisis geopolítico), para las cuales ocasionalmente realizaba mapeos y cartografías que – visto a distancia – eran un tanto limitadas y no por la paquetería que utilizaba sino por mi comprensión limitada y capacidad en ciernes para mapear. Así, al enterarme del Curso-Taller del CIESAS por medio de sus espacios virtuales en redes sociales, me interesó abundar mucho más y retomar la especialización en cartografía digital.
Cada actividad me fue un desafío teórico-práctico; y lo fue así porque fue tanto reaprender el manejo de herramientas y comandos que usaba en el Mapa Digital (crear una capa, cortarle, combinarle, distribuirle en el lienzo o espacio de representación o dibujo) pero ahora en QGis, en dónde la resolución visual de pixelaje es mejor pero también sus comandos más especializados y de mayor alcance, y, por tanto, difíciles. Tanto esto como “pensar el mapa”: qué quiero representar y enfatizar, cómo hacer un uso eficiente de los muchos recursos del programa y que esto, lo representado, emulase o fuese acorde al saber teórico que también recibí en el Curso. Vaya, seleccionar la información y que ésta fuese útil y con ello “hacer que el mapa hable”. Me enfoqué en la cartografía electoral de Zacatecas, pero para ello pasé por previos mapas que fueron delimitando en cada actividad y ejercicio lo que quería representar.
Mis aprendizajes más significativos son estos:
En el campo de Teoría de Ciencia Social, comprendí la diferencia entre Territorio y Espacio y todo lo que esto conlleva desde la perspectiva de la Antropología gracias a la disertación de las clases-sesiones que impartió el Doctor Fernando I. Salmerón Castro. Incrementé mi lenguaje y compresión académicas gracias a esto.

En el plano práctico, ADQUIRÍ UN LENGUAJE VISUAL DE CARTOGRAFÍA. Y esto es mucho. No se aprende de la noche a la mañana, sino que gracias a la duración del Curso-Taller y a su diseño curricular, lo que fuimos aprendiendo en cada sesión, lo fuimos replicando en las actividades posteriores de las siguientes sesiones; es decir, hubo repaso constante de las acciones y comandos que aprendimos para integrarles en un todo, que es la elaboración seria y profesional de mapas especializados. Y esto fue posible gracias a la paciencia y a la técnica pedagógica y didáctica del Geógrafo Carlos Alfredo Hernández Guillén.
Y mi propio aprendizaje, al que llegué a través de la reflexión del conocimiento teórico-práctico del Curso-Taller. Es decir, sí la Ciencia es una actividad humana de índole colectivo, mediante su diálogo y difusión es posible que los parlantes adquiramos mayores comprensiones. La mía es que –gracias al CIESAS y mis lecturas– que el Poder es un Cronotopo y que, por tanto, acontece en un lugar y tiempo específicos y que esto es más que representable.
Y aquí me permito desarrollar una breve disertación de esto.
Ciencia(s) Social(es), Estado, Poder, Territorio: un Cronotopo[2]
En Ciencias Sociales el Estado siempre es un elemento de estudio, o un hecho político, un hecho social, un hecho antropológico: un tópico de estudio o un issue de estudio, por decirlo con la palabra anglosajona que más o menos asigna o determina temáticas a estudiar con una metodología y un enfoque propiamente científico y académico, con mayor método y rigor que exploraciones más someras a temáticas.
Es así, que el Estado es un elemento de estudio ineludible en las Ciencias Sociales; y dentro del Estado, el Poder. En Antropología e igual en Sociología -por ejemplo- el poder es analizado, visualizado y conceptualizado como Dominación y Orden Social; mientras que, en Teoría Política, Filosofía Política y Ciencia Política propiamente, es estudiado como tal, como Poder. En Derecho, cuando se estudia al Estado, siempre -igual en Ciencia y Teoría Política- se enuncia y menciona al Territorio como uno de los elementos constitutivos básicos e imprescindibles del Estado. Un Estado sin territorio en las definiciones más tradicionales clásicas, no puede ser Estado.
El punto es que el Territorio y el Espacio siempre son –hoy en día aún y lo vemos en el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia– motivo tanto de conflicto como de estabilidad por la importancia que le revierte a una Nación y a sus respectivos Gobiernos y Élites. Pero Estado y Poder no son abstracciones inmateriales: tienen un espacio y tiempo de existencia, vaya, son un Cronotopo en una amplia acepción antropológica de la palabra. Remarco: el poder tiene una manifestación material en espacios concretos y –por ende– en territorios. Vaya, es tanto una abstracción que existe en relaciones sociales y humanas como en lugares específicos. Es un cronotopo.
El Territorio como elemento de estudio académico y práctico
Estudiar al Territorio en todas sus dimensiones requiere y demanda para quienes nos es de interés analítico, el conocer herramientas informáticas que nos permitan comprender en representaciones visuales los conceptos y dimensiones que son narrativas discursivas en las Ciencias Sociales.
En mi específico caso, como Politólogo con varias temáticas de interés académico y entre éstas, la Geografía Política, me era necesario actualizar mi bagaje metodológico y práctico de herramientas de análisis espacial.
Así, GRACIAS al CIESAS PROSIG, realicé una enorme actualización informática en materia de Cartografía: el uso de ventanas, menús desplegables, botones, comandos y demás.
Pero también gracias a este Curso-Taller logré reflexiones de índole académico a las que no hubiese llegado por vía propia. Y esto es así gracias al “trazo y el camino” que hubo: éste abarcó en lo académico la Teoría Geográfica y la Antropológica en cuanto a espacio. Y esto, llevado en un “aterrizaje” u “operacionalización” en la informática computacional de dibujos y trazos que son representaciones del territorio.
CIESAS PROSIG, GRACIAS.
[1] SARTORI, Giovanni. 2004 [1977]. “El instrumento lingüístico” en La Política. Lógica y método en las ciencias sociales. México: FCE.
[2] La palabra como tal y su uso proviene de la literatura y “saltó” a la Antropología – lo dice Antonio Azuela al estudiar el ejido mexicano– en 2014 en un estudio de la autora Mariana Valverde. La cita completa es esta: “Para examinar el ejido resulta irresistible la tentación de utilizar la idea del cronotopo, que viene de los estudios literarios (Bakhtin, 1981) y que ha sido recuperada por la antropología para capturar, en el análisis de una institución o un hecho social cualquiera, las dimensiones temporal y espacial como una unidad indisoluble. Aquí resultan particularmente inspiradores los textos de Mariana Valverde, que no solamente ha hecho uso muy sugerente de la idea de cronotopo para el análisis del espacio urbano, sino que ha argumentado de manera muy convincente sobre la necesidad de reconocer la dimensión espaciotemporal (y no solamente la espacial) en el campo de la geografía jurídica (Valverde, 2014)”. AZUELA, Antonio. 2018. Avatares de un cronotopo: el ejido en el fin del orden posrevolucionario en ESCALANTE, Fernando et. al. Sí persisten las molestias (noticias de algunos casos de ceguera ilustrada). México: Ediciones Cal y Arena. Pp. 53-84.
“Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) se han convertido en una herramienta relativamente asequible para los estudiantes de posgrados en ciencias sociales. Los factores que han intervenido para que esto sea así son múltiples, por ejemplo, la existencia de software de acceso libre, la posibilidad de consultar manuales y tutoriales en internet, la proliferación de los estudios con enfoque territorial, entre otros.”
Gabriela Durán Valis
Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) se han convertido en una herramienta relativamente asequible para los estudiantes de posgrados en ciencias sociales. Los factores que han intervenido para que esto sea así son múltiples, por ejemplo, la existencia de software de acceso libre, la posibilidad de consultar manuales y tutoriales en internet, la proliferación de los estudios con enfoque territorial, entre otros.
Desde mi perspectiva, estas «facilidades» pueden interpretarse apresuradamente como condiciones que hacen posible que en cualquier investigación se utilicen procesos de georreferenciación. Así, tener a la mano recursos como el programa QGIS, datos de INEGI y otras instituciones, así como plataformas del tipo de Google Maps, se convierte en una invitación atractiva para incorporar mapas en nuestros trabajos.
No obstante, lejos de aportar elementos para robustecer las investigaciones, corremos el riesgo de caer en la inercia y pensar que incorporar mapas es valioso per se. Claro, siempre tenemos la oportunidad de refinar los apartados contextuales de las tesis con mapas que permitan a los lectores ubicar el espacio de estudio, pero, ¿no resulta simplista asumir que su gran potencial es el de ilustrar?
Más allá de los aprendizajes técnicos y prácticos, el Curso-taller Información geográfica y análisis espacial: herramientas para el manejo y representación fue un espacio que me brindó la posibilidad de reflexionar en torno al papel que tienen estas herramientas en el análisis social. En lugar de concentrarme únicamente en producir materiales visualmente atractivos, gracias a la guía del equipo del ProSIG-CSH aprendí de la importancia de dar un paso atrás e iniciar por preguntarse por qué y para qué queremos construir mapas: ¿qué gana nuestro análisis con ellos?
Si bien al inicio del curso mi preocupación más grande era mi falta de familiaridad con el software y, en general, con los recursos tecnológicos que son utilizados en los SIG, a medida que avanzaron las sesiones me di cuenta de que lo más complejo no era ganar expertise técnica –aunque por supuesto tiene sus dificultades–, sino construir un marco teórico-metodológico que diera sentido a los mapas. En ese sentido, el desafío que considero como el más importante fue plantear un propósito para cada mapa que estuviera relacionado con mi problema de investigación.
A grandes rasgos, en mi tesis analizo el papel que desempeña el acompañamiento jurídico ofrecido por una asociación civil en la movilización de dos colectivos que se oponen al funcionamiento de granjas porcícolas en Yucatán. El argumento central es que el acompañamiento desempeña un papel protagónico en la definición de un conjunto de ideas y valores a partir de los cuales se conceptualiza el conflicto. A partir de las discusiones del campo teórico sobre movimientos sociales y movilización legal, afirmo que el litigio estratégico, así como las actividades educativas, de comunicación y vinculación que la asociación civil lleva a cabo, aportan elementos significativos en la construcción de un piso común para comprender los conflictos en términos de derechos indígenas y defensa al medioambiente sano.
Aunque el estudio trata de una disputa que involucra recursos naturales y la manera en que las personas interactúan con el entorno físico, mi primera postura respecto al uso de SIG era que, como no había planteado el trabajo desde el inicio con un enfoque espacial, resultaba sumamente difícil que pudiera dar una vuelta de tuerca que privilegiara la interpretación territorial. Por un lado, estaba el reto de que no había llevado a cabo técnicas en el trabajo de campo especialmente dirigidas a construir información georreferenciable y, por el otro, me parecía que el planteamiento de mi trabajo se concentraba en la dimensión cognitiva del conflicto, y no tanto en los componentes materiales del territorio.

No obstante, con el tiempo me di cuenta de que, aun con esas «limitaciones», tenía recursos suficientes para elaborar mapas que pudieran enriquecer mis reflexiones. En particular, me fue de suma utilidad plasmar elementos de las dos localidades en donde se ha desarrollado la movilización en contra de las granjas de puercos, pues me permitió comparar sus similitudes y diferencias: a pesar de que en ambos lugares el conflicto ha surgido por la misma problemática –las granjas–, los matices que han adquirido los argumentos de quienes se oponen a su operación son distintos.
En este mapa quise ubicar el contexto de la movilización del primer pueblo en donde realicé mi trabajo de campo. Como se puede observar, la granja está muy cerca del polígono del ejido. Esto es importante porque, antes de que la movilización retomara el tema de los derechos indígenas y el medioambiente, la principal motivación para oponerse a la granja fue que los ejidatarios identificaron que querían invadir terrenos que corresponden al núcleo ejidal.
No obstante, fue a raíz del acompañamiento jurídico que enmarcaron su problemática en términos más amplios. Así, empezó a cobrar relevancia el hecho de que en el municipio hay varios cenotes que pueden contaminarse debido a la actividad de la granja.

En un ejercicio muy parecido al mapa anterior, en este quise visualizar la ubicación de la granja de Sitilpech, el otro lugar donde hice trabajo de campo. A diferencia de Chapab, en este lugar los ejidatarios no participan en la movilización ni se menciona el tema del ejido. Esto es relevante porque, como se puede apreciar, la granja está rodeada por el polígono del núcleo ejidal.
En este caso la razón inicial por la que las personas empezaron a organizarse fue que el fétido olor proveniente de la granja les impedía realizar sus actividades cotidianas en paz. Me parece relevante que también haya cenotes cercanos y que, al igual que en Chapab, la granja esté cercana a un núcleo urbano importante que es Izamal.
Entonces, a partir de la secuencia de mapas, es posible señalar que, aunque existen factores ambientales que son importantes para comprender la movilización en contra de los cerdos, no pueden interpretarse como el factor que determina mecánicamente el surgimiento de la acción colectiva. Es importante reconstruir el contexto económico, social y geográfico para tener un panorama más complejo; no es un factor y tampoco es un pueblo organizado, pues se ven involucrados diversos sujetos (como asociaciones civiles) y motivos.
En suma, considero que a partir de mi experiencia en el curso pude fortalecer mi análisis al comparar elementos de ambas localidades que son relevantes para mi argumento. No obstante, considero que el análisis espacial en este trabajo es incipiente, ya que no lo tenía previsto desde el inicio. Ahora me gustaría realizar otra investigación que incorpore este enfoque desde el diseño, pues, pienso, me permitiría desarrollarlo con mayor profundidad.
“…han sido las herramientas a través de las cuales he representado e interpretado la disputa por el espacio público, en el sur de la Ciudad de México.”
Sendic Sagal Luna
En la licenciatura en sociología y en la maestría en antropología social, la construcción de cartografías y el análisis espacial de éstas, han sido esenciales en las tesis presentadas para obtener los grados académicos respectivos. La construcción y el análisis espacial han sido las herramientas a través de las cuales he representado e interpretado la disputa por el espacio público, en el sur de la Ciudad de México (Sagal 2018); así como, la des-reterritorialización (Haesbaert 2013) en el avance de las fronteras extractivas sobre el ámbito rural aguas abajo del río Cuautla, en Morelos (Sagal 2023). En el proceso maestrante, de la Promoción 2021-2023 del CIESAS-CDMX, tuve la oportunidad de cursar el Seminario optativo “Construcción y análisis espacial a través de herramientas para el manejo de información geográfica”, que impartió el equipo técnico y docente del ProSIG-CSH. En este curso pude ahondar en el conocimiento y uso de las herramientas de los Sistemas de Información Geográfica (SIG); esto desde el software libre “QGIS” y a través de la elaboración de los mapas de la espacialidad del conflicto por la infraestructura del PIM en el río Cuautla.
El desafío que emprendí en el seminario anteriormente señalado, consistió por un lado, en la construcción de la cartografía y, por otro, en el análisis espacial de los procesos representados y contextualizados entre 2013 y 2022. La búsqueda y descarga de los archivos shape de las instituciones gubernamentales y universitarias, para la elaboración de las capas de los mapas, implicó una inmersión digital selectiva en las bases de datos respectivas. Utilicé informaciones de los medios de comunicación digitales y las obtenidas etnográficamente en el trabajo de campo. Con estos datos edité y creé vectores a través de puntos, líneas y polígonos, a los que les di formato en colores y texturas. Incluí los elementos indispensables de los mapas: norte, escala, fuentes y simbologías, para facilitar la interpretación de la representación espacial de los lugares, los acontecimientos, las relaciones y los procesos que me permitieron delimitar la espacialidad del conflicto en el río Cuautla.
La delimitación del conflicto en torno a los ejes espaciales del río Cuautla –ejidos, tierras comunes y sistemas de riego– y de la infraestructura del PIM –termoeléctrica, acueducto y gasoducto–, implicó realizar una representación que sobrepuesta a los territorios político-administrativos fue más allá, en términos analíticos, de las limitaciones espaciales propias de estas demarcaciones gubernamentales –“Mapa 1”–. Aguas abajo del río Cuautla las afectaciones del acueducto por la reducción del caudal, el incremento de la contaminación y la hipoxia –desoxigenación del agua– (Luna-Nemecio 2023), impactan directamente en los ejidos y tierras comunes de los pueblos de los municipios de Ayala y Tlaltizapán, particularmente en los sistemas de autogestión multicomunitaria del agua (Palerm 2013), llamados achololes.[1]

Mapa 1. Tomado de Sagal (2023, 83)
Las afectaciones de la termoeléctrica, aguas arriba del río, por la contaminación auditiva, de la lluvia y las barrancas, y por la producción de ozono (FPMPT 2019) impactan en los ejidos y tierras comunes, así como en la salud de los habitantes de los municipios de Cuautla, Yecapixtla, Atlatlahucan y Ocuituco; hacía Temoac y Jantetelco, lo propio por las afectaciones y peligros del gasoducto. La representación e interpretación de los procesos de defensa del agua y de imposición de la infraestructura del PIM, en el marco de la espacialidad del conflicto, conllevó el planteamiento del sendero de resistencias en torno al eje del río Cuautla y del sendero represivo, en torno al eje de la infraestructura del PIM –“Mapa 2”–.
Las acciones represivas, policiales y castrenses, cobijadas en torno a la salvaguarda estratégica de los bienes nacionales, allanaron la imposición de la infraestructura del PIM; la desterritorialización de la producción agrícola y de la autogestión del agua, así como de las acciones de protesta, ha configurado paisajes represivos custodiados por diversas presencias armadas.
Es a través de la apropiación disruptiva del espacio ejercida por las acciones de protesta –plantones, celebraciones liturgicas y marchas–, que los opositores al PIM han obstaculizado su imposición por más de nueve años. Mediante las prácticas agroecológicas, la autogestión de los achololes y las protestas, es ejercida una reterritorialización que configura paisajes de resistencia en defensa del agua.

Mapa 2. Tomado de Sagal (2023, 122)
En esta experiencia de construcción cartográfica y analisis espacial del conflicto por el acueducto del PIM en el río Cuautla, profundicé en las potencialidades de las herramientas para el manejo de información geográfica y logré representar e interpretar la configuración espacio temporal de paisajes de resistencia y represión.
Bibliografía
Ávalos, Gutierrez C. 2003. Organización social y problemática del agua en la cuenca del río Cuautla, Morelos. Tesis de doctorado. Colegio de Postgraduados.
Frente de Pueblos, Morelos, Puebla,Tlaxcala (FPMPT). 2019. “Dr. Antonio Sarmiento habla sobre las afectaciones ambientales de la termoeléctrica en Huexca Morelos”. En Facebook, 28 de enero, recuperado de https://www.facebook.com/FPDTA.MPT/videos/583385195418779
Haesbaert, Rogéiro. 2013. “Del mito de la desterritorialización a la multiterritorialidad”. En Cultura y representaciones sociales, año 8, núm. 15, 9-42.
Luna-Nemecio, Josemanuel. 2023. “Inconmensurabilidad de los costos económicos, ecológicos y en la salud provocados por el Proyecto Integral Morelos”. En Religación Revista de Ciencias y Humanidades, enero-marzo. Quito, CICDH-AL, 2023.
Palerm, Viqueira Jacinta. 2013. “Introducción: capacidades de auto-organización de los regantes y legislación”. En Antología sobre riego. Instituciones para la gestión del agua: vernáculas, alegales e informales. México, Biblioteca Básica de Agricultura.
Sagal, Luna Sendic. 2018. La violencia de la economía del terror: sujetos barriales, espacios públicos y bienes comunes en conflicto al sur de la Ciudad de México. Tesis de licenciatura en sociología. FCPyS-UNAM.
___________________ 2023. La cultura de resistencia ante el megarpoyecto en el río Cuautla (2013-2022). Tesis de maestría en antropología social. CIESAS-CDMX.
[1] Aguas que después de regar una parcela son canalizadas, por los campesinos, hacia otras parcelas vecinas, maximizando el aprovechamiento del vital líquido para la agricultura comercial y los sistemas agroecológicos milperos, huerteros (Sagal 2023). Redes de fraternidad y colaboración en la autogestión del agua de achololes posibilitan un efecto de encadenamiento del agua (Ávalos 2003) que amplía el área de influencia del río Cuautla.
“Este trabajo fue posible gracias a las reflexiones teóricas y conocimientos técnicos adquiridos durante el curso: “Construcción y análisis espacial a través de herramientas para el manejo de información geográfica” impartido por el Programa Especial de Sistemas de Información Geográfica para Ciencias Sociales y Humanidades (PROSIG-CSH) como curso optativo del Programa de Maestría en Antropología Social del CIESAS Ciudad de México.”
Mtro. Carlos Geovanni Mendoza Rivas
CIESAS
El último cuatrimestre del año 2022 realicé una temporada de trabajo etnográfico en dos localidades al sur del Lago Atitlán ubicado en el departamento de Sololá dentro del Altiplano Occidental guatemalteco. Esto con el objetivo de documentar las formas de acción política en defensa del lago, sus territorios y lugares sagrados por parte de autoridades comunitarias y especialistas rituales mayas organizados en el contexto de un conflicto socioambiental detonado por el proyecto “ambientalista” conocido como megacolector, el cual pretende la construcción de infraestructura de manejo de aguas residuales y su traslado fuera de la cuenca de Atitlán para su tratamiento, venta y activación de centrales hidroeléctricas.
De esta forma, la sistematización de los datos obtenidos en campo y en la revisión bibliográfica del problema de estudio[1], permitió un primer mapeo de la distribución espacial del conflicto socioambiental en el Lago Atitlán a partir del uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y de las capas vectoriales obtenidas de la base de datos de SEGEPLAN Guatemala[2]. Dicho trabajo fue posible gracias a las reflexiones teóricas y conocimientos técnicos adquiridos durante el curso: “Construcción y análisis espacial a través de herramientas para el manejo de información geográfica” impartido por el Programa Especial de Sistemas de Información Geográfica para Ciencias Sociales y Humanidades (PROSIG-CSH) como curso optativo del Programa de Maestría en Antropología Social del CIESAS Ciudad de México.
Así es como dentro de la tesis de maestría[3], se realizó un primer acercamiento al uso de los SIG aplicados al análisis espacial de un conflicto socioambiental relacionado con el problema del extractivismo hídrico en Guatemala, derivando en la elaboración de una cartografía que localiza espacialmente el proyecto del megacolector en el Lago Atitlán. A partir de la georreferenciación del plano del proyecto que aparece en el artículo de Anne Bordatto (2019), la sistematización de los datos obtenidos en campo y el uso de capas vectoriales, que han permitido ubicar sobre la superficie terrestre los puntos y localidades estratégicas en el conflicto, los sistemas hidrológicos en disputa, las relaciones de poder, el área de influencia de los actores promotores del megacolector, así como la organización de la resistencia en defensa del Lago Atitlán y sus territorios por parte de las autoridades comunitarias de los pueblos k´iche´s, kaqchikeles y tz´utujiles que habitan y construyen su territorialidad alrededor del lago.


[1] Bordatto, Anne. 2019. “¿El megacolector, es realmente el proyecto mágico para salvar el Lago Atitlán?”, El Observador, Informe Especial No. 23, Guatemala, 20 de diciembre. Recuperado de http://www.albedrio.org/
[2] Los datos vectoriales utilizados fueron consultados y descargados en marzo del 2023 de la página de la Secretaría General de Planificación y Programación de la Presidencia de Guatemala (SEGEPLAN) mediante el siguiente enlace: http://ide.segeplan.gob.gt/descargas.php
[3] Próximamente disponible en el Repositorio Institucional del CIESAS para su consulta en línea.
Me parece conveniente resaltar la importancia y utilidad del trabajo transdisciplinar y el apoyo de herramientas auxiliares de otras ciencias, en la generacion de nuevo conocimiento. Arquitectura, geografía e historia, son tres campos del conocimiento que tiene una estrecha vinculacion entre si, especialmente al momento de analizar fenomenos humanos, que, tanto en la investigacion desarrollada como en el curso, se integraron adecuadamente.
Luis Alfredo Ayala Ortega
Programa Interinstitucional de Doctorado en Arquitectura
Mi nombre es Luis Alfredo Ayala Ortega, arquitecto de formación, actualmente me encuentro desarrollando mis estudios doctorales dentro del Programa Interinstitucional de Doctorado en Arquitectura (PIDA), adscrito a la Universidad Autónoma de Aguascalientes. El motivo que me llevó a tomar el curso en cuestión es que requería cubrir créditos de mi programa doctoral por medio de un programa externo a los ofrecidos en el posgrado. Esto me llevó a buscar en línea, a través de sitios Web de universidades nacionales e internacionales y redes sociales, cursos-talleres y seminarios de actualización que se adecuaran a mis tiempos del semestre, tomé en cuenta también la duración del curso, y principalmente, que tuvieran una estrecha relación con el tema de mi investigación.
El tema de la investigación doctoral que estoy desarrollando, se encuentra todavía en proceso, pero se centra en analizar los espacios para la producción del azúcar en el estado de Michoacán, particularmente, se enfoca en el fenómeno de la relación entre el cambio de estadio de hacienda colonial al de ingenio mecanizado; y los cambios en la arquitectura y el territorio, mediante el estudio de cuatro unidades de análisis en la franja central del estado de Michoacán, en los actuales municipios de Tacámbaro y Turicato.
Dicho lo anterior, la investigación es de corte historiográfico y arquitectónico, por la naturaleza del tema y las unidades de análisis, se requirió una aproximación con la geografía, y sus herramientas de análisis, por lo cual se eligió un curso enfocado en los Sistemas de Información Geográfica (SIG), ya que el análisis del territorio de las haciendas azucareras es vital para la comprensión del fenómeno en cuestión. No obstante, debo decir, que ya contaba con experiencia previa, bastante básica en el manejo del software QGIS.
El Curso-taller información geográfica y análisis espacial: herramientas para el manejo y representación PROSIG-CSH CIESAS, no fue el único seminario que se identificó y consideró, sin embargo, se eligió por las fechas de su desarrollo, y ofrecía, un contenido bastante desarrollado que me invitó a considerarlo como la mejor alternativa.
Después de las primeras sesiones teóricas del curso virtual, me percaté de que iba enfocado a la mayoría de las ciencias sociales, y no a geógrafos, como lo anticipaba, lo cual facilitó mi comprensión del curso y del manejo del software, incluso, me di cuenta que yo era el único arquitecto entre los miembros participantes.
En líneas generales el curso me pareció bastante bien coordinado, excelentemente presentado y con un seguimiento muy puntual, que con la dinámica curso-taller, hizo que fuera entretenido. No obstante, al momento de entrar al manejo del software, me di cuenta que mi conocimiento previo del programa QGIS, era mayor de lo que anticipaba, y esto se debe, a que de manera autodidacta, previo al inicio del curso, estuve realizando ejercicios cartográficos durante el desarrollo de mi investigación que me llevaron aprender básicamente tres cuartas partes del contenido del curso, esto hizo que muchas de las sesiones, me parecieran algo aburridas, no por los coordinadores y expositores, sino porque los temas ya los conocía, y que, aunado a que había compañeros participantes que desconocían por completo el software y que no estaban dedicados al curso al 100%, hacía que las sesiones se alargarán innecesariamente.
No obstante, no puedo negar que cada sesión reforzó mi conocimiento anterior, que junto con las asignaciones de tareas, me obligaba a poner en práctica los temas vistos, y muchas veces eso ayudo a despejarme dudas. Particularmente me fueron bastante útiles las herramientas de geometría y geoproceso, ya que me permiten seleccionar y utilizar información acotada, y no depender de contar con capas shapefile de gran tamaño que ralenticen los procesos.
Probablemente el aspecto que más me llamó la atención del curso, fue la posibilidad de elaborar, publicar y enriquecer mapas web que ayuden a plasmar información geográfica abierta, como una posibilidad de difundir conocimiento y avances de investigación. Este tema fue sin duda, un objetivo que se desea alcanzar y perfeccionar más adelante, no solamente respecto a geolocalizar ciertos aspectos en un determinado territorio, sino agregar información textual que pueda ser enriquecido con fotografías.
Un reto con el que me he topado en la realización de cartografía, ha sido, que al trabajar con archivos vectoriales shapefiles, y particularmente abarcando territorios a escala municipal, la cantidad de información ha sido tanta, que ha hecho que mis archivos no se ejecuten y por lo tanto no abran, haciendo que el trabajo dedicado en estas cartografías, se pierda, por lo que he optado por intentar trabajar con archivos individuales (topografía, hidrografía, climas) en lugar de conjuntarlos todos en uno, y de eliminar en lo posible capas que no se utilicen.
En este sentido, y a manera de ejemplo de las habilidades que se obtuvieron durante el desarrollo del curso, se quieren compartir dos mapas que se han realizado recientemente, post-curso, relacionados con el tema de investigación. El primero de ellos corresponde a un encuadre de la región Tacámbaro-Turicato, geolocalizando cuatro haciendas azucareras, en estrecha relación con las características hidrográficas, de usos de suelo y topográficas, en la franja central del estado de Michoacán.

El segundo mapa corresponde al estado de Michoacán, con su division política interior, resaltando la ubicación de los municipios de Tacámbaro y Turicato, junto con las zonas climáticas del estado, para demostrar que Michoacán, y la region en cuestión, cuentan con una amplia biodiversidad climática natural que ha sido beneficiosa para el asentamiento de haciendas y espacios para la producción. En este mapa se utilizo la herramienta vectorial de geoprocesos de corte, para separar las zonas climaticas del estado de Michoacán del resto del país, además de haberse categorizado su simbología cromatica.

Finalmente, me parece conveniente resaltar la importancia y utilidad del trabajo transdisciplinar y el apoyo de herramientas auxiliares de otras ciencias, en la generacion de nuevo conocimiento. Arquitectura, geografía e historia, son tres campos del conocimiento que tiene una estrecha vinculacion entre si, especialmente al momento de analizar fenomenos humanos, que, tanto en la investigacion desarrollada como en el curso, se integraron adecuadamente.
“El uso de mapas puede contribuir al análisis de diversas problemáticas del país como la presentada. Por tanto, el aprendizaje recibido en el Curso-taller Información geográfica y análisis espacial, no sólo me ha permitido hacer un análisis territorial puntual de este caso, además de la posibilidad de utilizar esta herramienta en otras investigaciones en las que participo.”
Ariana Estrada Villanueva
Investigadora Posdoctorante CONAHCYT en el CRIM-UNAM
Semblanza:
Investigadora Posdoctorante CONAHCYT en el CRIM-UNAM, Dra. en Antropología por el Colegio de Morelos, Mtra. en Estudios de Población y Desarrollo Regional por la UAEM-CRIM-UNAM y Antropóloga Social por la UAM-Iztapalapa. Líneas de investigación: género y pobreza energética; políticas públicas ambientales; violencia política contra las mujeres en razón de género.
Testimonio
Cuando concluí la licenciatura e ingresé al campo laboral, comprendí que carecía de muchas herramientas para realizar mi trabajo, lo que me impulsó a ingresar a la maestría en Estudios de Población y Desarrollo Regional, donde aprendí, entre otras cosas, demografía, estadística, el uso de programas de análisis de datos como SPSS y ATLASti, estas herramientas ampliaron mi formación y con esos conocimientos pude realizar una investigación multidisciplinaria tanto para titularme de la maestría, como del doctorado, además, me abrieron las puertas para participar en distintas investigaciones en instituciones como el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (CRIM-UNAM).
Actualmente estoy realizando la investigación: “Vulnerabilidad social y pobreza energética, alternativas para una transición energética incluyente y con perspectiva de género”, como parte mi tercer año de continuidad de una Estancia Posdoctoral CONAHCYT en el CRIM-UNAM, bajo la asesoría de la Dra. Úrsula Oswald Spring, cuyo objetivo es examinar el grado de vulnerabilidad social y Pobreza Energética (PE), en México desde un enfoque multiescalar: de justicia social, derechos humanos y resiliencia, para incidir efectivamente en el diseño de mecanismos y políticas públicas con perspectiva de género para una transición energética incluyente.
En México, el estudio de la PE ha tenido un avance muy importante, sobre todo en la creación de metodologías que buscan medir la PE en el país (García y Graizbord 2016, Ricalde et al. 2021, Santillán et al. 2020 entre otras), algunas de las cuales han sido, incluso, el referente para crear indicadores desde instancias públicas como la Secretaría de Energía (SENER), dependencia del Gobierno Federal Mexicano, donde la PE forma parte de los objetivos prioritarios del Programa Sectorial de Energía 2020-2024 en el Objetivo Prioritario 5: asegurar el acceso universal a las energías para que toda la sociedad mexicana disponga de las mismas para su desarrollo; estrategia prioritaria 5.1. Implementar mecanismos que permitan disminuir la PE de la población con rezago social y económico, (DOF 2020).
De igual forma, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), ha desarrollado instrumentos como la Encuesta Nacional sobre Consumo de Energéticos en Viviendas Particulares 2018 (ENCEVI), para conocer el tipo de energéticos y los servicios que se utilizan en los hogares, dividiendo al país en tres regiones climáticas: cálida extrema, templada y tropical.
La mayoría de las mediciones académicas e institucionales señaladas anteriormente, muestran que la región cálida extrema es la de mayor PE; no obstante, por estados, de acuerdo a Ochoa (2016), ésta es diferenciada. El Curso-taller Información geográfica y análisis espacial del CIESAS, me ha ayudado a representar estos datos en un mapa y cruzar esa información con otras variables como el índice de marginación 2020 del Consejo Nacional de Población (CONAPO), obteniendo como primer resultado el siguiente:

Fuente: García y Graizbord 2016, CONAPO 2020, SENER 2023
Las regiones climáticas las obtuve de un trabajo de la Secretaría de Energía titulado: “Servicios energéticos, pobreza energética y eficiencia energética: una perspectiva desde México” (2022), y los índices de PE de Rigoberto García Ochoa y Boris Graizbord (2016), investigadores pioneros en México en el estudio de PE. Mientras que la SENER toma como principal base la metodología de Boardman (1991), que indica que un hogar se encuentra en PE cuando emplea más del 10% de sus ingresos para pagar los servicios energéticos necesarios para su subsistencia. Por otro lado, Ochoa y Graizbord diseñaron una metodología donde integran muchas otras variables, como el equipamiento energético que tiene un hogar, así como las características de las viviendas. Ambos indicadores; SENER, y García y Grazboard están representados en el mapa anterior, integrando, además, los niveles de marginación de 2020.
Los datos referidos me han ayudado a tener un acercamiento más puntual al tema. Mientras que la SENER (2022) indica que la región cálida extrema es la más pobre energéticamente (los estados del norte representados en el mapa con el color naranja), la información desagregada por estados indica que la región tropical, integrada por Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, no sólo son las entidades más pobres energéticamente, sino que son las más marginadas. Se puede observar, por ejemplo, los casos de Guerrero y Chiapas, donde los índices de PE y el nivel de marginación, es prácticamente igual; ambos estados tienen los índices más altos de PE y también el nivel más alto de marginación.
Sin embargo, este mapa se encuentra todavía en su fase de desarrollo y/o diseño, falta desagregar estos datos por género, es decir, mostrar que la PE está, además, diferenciada por sexos; son las mujeres quienes más la padecen, tanto por no poder tener los ingresos suficientes para pagar las fuentes energéticas, así como el equipamiento energético para mejorar su calidad de vida; reconociendo que el contexto geográfico es una variable muy importante que no debe dejarse de lado.
En suma, el uso de mapas puede contribuir al análisis de diversas problemáticas del país como la presentada. Por tanto, el aprendizaje recibido en el Curso-taller Información geográfica y análisis espacial, no sólo me ha permitido hacer un análisis territorial puntual de este caso, además de la posibilidad de utilizar esta herramienta en otras investigaciones en las que participo.
Bibliografía
Boardman, Brenda, 1991. Fuel poverty: from cold homes to affordable warmth, Belhaven Press, Londres.
CONAPO, 2020. Índices de marginación 2020. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/848423/Indices_Coleccion_280623_entymun-p_ginas-1-153.pdf
DOF, 2020. Programa Sectorial de Energía 2020-2024. https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5596374&fecha=08/07/2020&print=true
ENCEVI, 2018. Encuesta Nacional sobre Consumo de Energéticos en Viviendas Particulares 2018. INEGI. https://www.inegi.org.mx/programas/encevi/2018/
García-Ochoa, Rigoberto y Boris Graizbord, 2016. Caracterización espacial de la pobreza energética en México. Un análisis a escala subnacional. En Sociedad y Territorio 16 (51): 289-337.
Ricalde, K., Cedano G., K., Thomson, H., Robles, T., 2021. Contextualizing Nussbaumer via Nussbaum: unveiling a multi-disciplinary, human capabilities-centred approach to energy poverty from Mexico. En Webb, Janette, Faye, Wade, Tingey, Margaret, “Research Handbook on Energy and Society”, chapter 12, p. 154-167. https://doi.org/10.4337/9781839100710.00021
Santillán, O. S., Cedano, K. G., y Martínez, M., 2020. Analysis of Energy Poverty in 7 Latin American Countries Using Multidimensional Energy POverty Index. En “Energies” 2020, Núm. 13, 1608, doi:10.3390/en13071608
SENER, 2022. Servicios energéticos, pobreza energética y eficiencia energética: una perspectiva desde México. Cuadernos de la CONUEE, Núm. 8/ Nuevo ciclo, marzo 2022. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/710897/Cuaderno8_PobrezaEnerg_tica_V140322.pdf
Gustavo Alfredo García Gutiérrez
La tesis aborda,[1] de manera comparativa, la territorialidad de dos grupos de pescadores indígenas del Golfo de California: los cucapás de Baja California y los yaquis de Sonora. En la práctica haliéutica de estos pescadores indígenas se conforman los “territorios acuáticos”, entendidos como la territorialidad ejercida por los pescadores en el río y el litoral, sobre los cuales reclaman derechos. Estos derechos se nutren de referentes culturales y posibilitan, en ese sentido, el acercamiento a la percepción del territorio -otro interés del trabajo- a partir de su concreción en reivindicaciones.
Si bien para los pescadores los entornos acuáticos y terrestres son espacios diferenciados, con características específicas, también son concebidos como ámbitos interrelacionados y partes de un mismo territorio. La territorialidad indígena abreva de referentes diferenciados respecto de la sociedad mestiza. Y si sus dominios territoriales han sido mayormente constreñidos en la institucionalidad agraria, su contraparte acuática se ha enfrentado al “sesgo terrestre”, según el cual las únicas posibilidades fenoménicas de los territorios son las porciones continentales; el mar, y en menor medida los ríos, son concebidos como espacios poco susceptibles de apropiaciones dada la imposibilidad de establecer fronteras tangibles. Este sesgo hunde sus raíces en la tradición occidental de sociedades agrarias y sedentarias, pero tiene cierto umbral de compatibilidad con los pueblos mesoamericanos.
En los grupos abordados, y otros pueblos/tribus de la llamada Aridoamérica, la apropiación del espacio tuvo derroteros distintos frente al contexto ambiental: el desierto. La movilidad constante, la trashumancia a lo largo de ciclos anuales y por los distintos nichos ecológicos disponibles ‒sierra, valle, costa‒ fue una estrategia para garantizar la sobrevivencia mediante la caza, la recolección, la pesca y la agricultura. El legado de esta forma de apropiación territorial, que suponía grandes espacios geográficos, fue y es un poderoso referente en sus respectivas reivindicaciones territoriales.
Los distintos procesos de colonización fueron cercando y reduciendo estos espacios vitales frente a la consolidación de población no indígena. En lugar de sancionarterritorios, ya en el siglo XX, se instituyeron núcleos agrarios ‒ejidos, comunidades‒ acotando su acepción en virtud de su uso productivo (agropecuario). En la relación con el litoral, a finales del siglo XX, las políticas ambientales neoliberales fincadas en la relevancia ecológica del Golfo de California y los ordenamientos productivo-pesqueros, han supuesto cambios en la territorialidad y normatividad nativa, además de traducirse en grados diferenciados de intervención estatal. El resultado ha sido el surgimiento de escenarios atravesados por una constelación de legalidades (ambiental, pesquera, agraria, hídrica) donde se imbrican las normatividades
El surgimiento de una narrativa ambiental ha incidido en medidas que han afectado los derechos territoriales de estos pueblos indígenas y sus pescadores. La práctica haliéutica indígena es agrupada en la categoría de pesca artesanal sin ningún distingo; si bien, efectivamente, tanto cucapás como yaquis son pescadores artesanales, este sector no es homogéneo, en términos de capitalización, artes de pesca, esfuerzos pesqueros e impactos ambientales. El rasero de la legalidad les impone el mismo tratamiento sin considerar los derechos que como pueblos indígenas son beneficiarios.
Para completar el cuadro del escenario regional, a la par encontramos otros actores que se mueven en el eje de la legalidad/ilegalidad vinculados al trasiego de drogas y la pesca furtiva de especies protegidas: la totoaba cuyo buche (vejiga natatoria) alcanza un valor en los mercados negros de hasta cinco mil dólares estadunidenses. Actores que inciden en la territorialidad de cada grupo.
Así pues, los mapas elaborados en el ProSIG-CSH por el geógrafo Ricardo Hernández, con información aportada por mi trabajo de campo (ver mapas adelante), me permitieron representar la relación entre distintos aspectos de la territorialidad de cada grupo de pescadores. Un primer eje fueron los núcleos agrarios, es decir, los espacios sobre los cuales los integrantes de los grupos indígenas abordados son titulares legales, desde la perspectiva estatal, y aquellos espacios fuera de esta titularidad sobre los cuales reivindican derechos; esto, para tratar de ilustrar algunos referentes culturales sobre el espacio. Aquí se entrecruzaron distintos aspectos y formas de representar/delimitar el espacio, pues en cada caso se imbricaban las territorializaciones normativas estatales/sectoriales (pesquera, ambiental, hídrica, marítima, política) y las indígenas (sistemas normativos, referentes culturales, territorios acuáticos).
El uso de los mapas posibilitó un acercamiento a la representación cartográfica de aquellos espacios acuáticos
‒conformados por río y mar‒ sobre los que los pueblos indígenas involucrados, particularmente los pescadores, reclaman derechos. El fundamento fue el trabajo de campo realizado durante las distintas temporalidades de la dinámica pesquera de cada grupo, además de la información oficial disponible (agraria, ambiental). Entre los yaquis, dada su titularidad legal y la relativamente extensa franja litoral sobre la que tienen derechos, prácticamente todo el año es posible acercarse a su práctica haliéutica, salvo un par de meses debido de las vedas. La interpretación que de las concesiones del Estado mexicano -el decreto de exclusividad pesquera- hacen los actores fue otra fuente para la representación cartográfica. Concesiones que resultan de movilizaciones y coyunturas políticas e implican interpretaciones subjetivas sobre su alcance.
Respecto al caso cucapá, la pesca representa una actividad menos disponible temporalmente, dado que tiene lugar en un lapso de entre ocho y diez semanas al año y es más susceptible a las territorializaciones ambientales y federales de corte marítimo e hídrico). En términos de representación cartográfica, el caso cucapá supuso un ejercicio más reflexivo, dado que la territorialidad de este grupo está más fragmentada por la legalidad estatal, lo cual supuso retos para intentar dar cuenta de la territorialidad cucapá. La competencia entre cucapás y actores pesqueros no indígenas y su lugar de origen, las localidades pesqueras no indígenas (el Golfo de Santa Clara y San Felipe), permitieron ubicar un referente espacial para ubicar la dinámica que tiene lugar en el Alto Golfo en relación con el territorio acuático y otros actores pesqueros regionales.
Así pues, en términos generales, la elaboración de los mapas me permitió hacer visibles un conjunto de relaciones sociales en el espacio, ejercicio en el cual la elaboración de pequeños ejercicios de cartografía colaborativa con cada grupo fue un insumo decisivo.
[1] García Gutiérrez, Gustavo Alfredo (2021), “Entornos acuáticos y normatividad ambiental. De pesca, ríos y conservación ecológica en el Golfo de California: estudio comparativo entre los yaquis de Sonora y los cucapás de Baja California, México (1990-2018)”, tesis de Doctorado en Antropología Social, presentada el día 26 de febrero de 2021 en reunión virtual desde la Ciudad de México, CIESAS, Ciudad de México.
Mapas







Como parte del trabajo de investigación, seguimiento y actualización del comportamiento de la pandemia COVID-19 que ha estado realizando el Programa de Sistemas de Información Geográfica para las Ciencias Sociales y Humanidades del CIESAS (PROSIG-CSH), se presenta el segundo informe de las actividades con los avances y materiales nuevos generados hasta el momento.
La situación actual de México ante la contingencia sanitaria
Desde el 28 de febrero pasado hasta la fecha, la cantidad de casos confirmados por COVID-19 ha llegado hasta 5847 y el número de defunciones a 449.
El 25 de marzo se inició la fase 2 de la contingencia y hasta ese entonces el número de casos confirmados en México era tan solo de 475, este número se duplicó en cinco días y se triplicó cuatro días después, de tal modo que para el 2 de abril ya había 1510 casos positivos.
Durante la primera semana del mes de abril, el mayor número de casos se siguió concentrando en las principales ciudades y municipios que conforman las zonas metropolitanas más densamente pobladas, es decir, la de la Ciudad de México, Guadalajara, Puebla y Monterrey, sin embargo, entre el 6 y el 8 sucedió algo fuera de lo normal en Baja California, ya que esta entidad triplicó su número de casos de 69 a 225 en el periodo mencionado. Este hecho ni las causas del mismo, no fue mencionadas en los reportes diarios, sin embargo, uno de los gráficos generados reveló muy claramente esta anomalía y desde entonces se le ha dado un seguimiento. Cabe mencionar que, desde el 8 de abril, Baja California ha presentado un aumento en los casos confirmados y en las defunciones. También destaca por la alta tasa de incidencia de casos por cada 100 mil habitantes que presenta que es incluso mayor a la de la Ciudad de México.
Actualización de las gráficas existentes
Durante esta etapa se ha llevado la actualización diaria de las 6 gráficas existentes con la información de la Secretaría de Salud Federal. Haz click en el nombre de cada gráfica para consultarlas.
- Evolución temporal por entidad federativa de los casos confirmados de COVID-19.
- Avance diario de casos confirmados por estado.
- Casos confirmados de COVID-19 en México por grupos de edad.
- Avance diario de casos confirmados por Regiones geoeconómicas.
- Casos importados de COVID-19 por estado en México, 2020.
Mapa web interactivo de la situación actual del Covid-19 en México.
Este mapa web interactivo (Figura 1) presenta la información oficial proporcionada por la Secretaría de Salud Federal por estado en los rubros de casos confirmados, negativos, defunciones y la tasa de letalidad por cada 100 casos confirmados. Además, muestra un gráfico de pastel de los casos confirmados con la proporción entre hombres y mujeres. El mapa es actualizado diariamente. Haz clic aquí para ver el mapa web estatal.

Figura 1. Mapa web interactivo
Nuevos gráficos
Se incluyen 5 nuevos gráficos en esta entrega.
Casos acumulados a nivel nacional
Este gráfico muestra la cantidad de casos positivos por COVID-19 desde el 28 de febrero en que se presentó el primero hasta la fecha. Se nota el crecimiento sostenido día a día y cierto repunte desde finales del mes de marzo cuando se declaró la fase 2 (Figura 2).

Figura 2. Gráfico de casos acumulados a nivel nacional
Casos acumulados por estado según el número de día desde el primer caso confirmado
Esta serie de gráficos ordena los casos confirmados por estado, según la fecha en que se registró el primer caso en cada entidad, independientemente cuando haya sucedido. Este método de ordenamiento permite comparar el comportamiento de los estados en una misma fase de la contingencia. También permite revelar algunas anomalías como el aumento de casos en ciertas entidades en etapas tempranas de la pandemia (Figura 3).

Figura 3. Casos acumulados por estado según el número de día desde el primer caso confirmado.
Casos nuevos por estado según el número de día desde el primer caso confirmado
Esta gráfica permite ver el aumento o decremento en el número de casos nuevos confirmados diariamente y con ello detectar anomalías como las que se presentaron a principios del mes de abril en Baja California (Figura 4).

Figura 4. Casos nuevos por estado según el número de día desde el primer caso confirmado.
Tasa de incidencia de casos confirmados de COVID-19 por cada 100 mil habitantes
Este gráfico muestra la tasa de casos positivos por cada 100 mil habitantes y permite comparar a los estados sobre una base poblacional si caer en sobreestimaciones. En este sentido, Baja California y Quintana Roo presentan las tasas más altas de contagios por cada 100 mil habitantes, superando incluso a la Ciudad de México, lo cual indica que en esas entidades la enfermedad se está dispersando más rápidamente. Una posible explicación es la vecindad con los Estados Unidos de América de lagunas ciudades como Tijuana y el intenso tránsito diario de personas de un lado a otro de la frontera, mientras que en el caso de Quintana Roo, se explicaría por la importancia turística que tiene el estado y en particular la ciudad de Cancún, que recibe principalmente turistas europeos o bien estadounidenses y canadienses (Figura 5).

Figura 5. Tasa de incidencia de casos confirmados de COVID-19 por cada 100 mil habitantes.
Situación de México en el mundo
Al igual que los gráficos anteriores, esta muestra el número de casos por países de acuerdo al día de la contingencia en que se encuentran, mas no a la fecha. En este tipo de gráfico puede notarse compararse claramente la tendencia que están siguiendo algunos países y en el caso de nuestro país, saber si el aumento diario de casos responderá a un aplanamiento de la curva epidemiológica o en su defecto, si esta seguirá creciendo exponencialmente (Figura 6).

Figura 6. Situación de México en el mundo.
Como ejemplo se muestra la comparación entre México, y dos países que ya han pasado por la etapa en que se encuentra nuestro país: Corea del Sur y Alemania.
Cuando países como Alemania o Corea del Sur se encontraban en el día 47 desde su primer caso, tenían 3675 y 7314 confirmados respectivamente, hoy México tiene 5014, sin embargo, en el día 51 Alemania superó a Corea del Sur en el número de casos (9257 y 7869 respectivamente). A partir de ese punto, los dos países siguieron una curva muy diferente (ver la gráfica).
Visualizando este gráfico por día de la contingencia y no por fecha, es posible comparar varios países. México actualmente se encuentra entre seguir aplanando su curva como Corea Del Sur, o bien, crecer como Alemania.
Nuevos mapas temáticos
Se realizó un mapa de la proporción de la Población de Adultos Mayores (PAM) en municipios con población indígena.
Ante la actual contingencia sanitaria global, resulta pertinente conocer cómo es la distribución de los grupos de edad más vulnerables ante el COVID-19. De acuerdo con las últimas defunciones reportadas en México, la mayor parte de ellas se presentaron en adultos mayores y con algún tipo de enfermedad crónica asociada como diabetes, hipertensión u obesidad, entre otras. Este mapa se centra en ese grupo de edad vulnerable.
De acuerdo con las proyecciones de población del CONAPO al año 2019, en todo el país hay un total de 126,577,691 personas, de ellas, el 11% son adultos mayores, es decir, con 60 años o más. El 45.8% son hombres y 54.2% mujeres.
Los estados con menor proporción de población adulta mayor en relación al total son Quintana Roo y Chiapas con 7.3 y 8.3% mientras que en el extremo contrario se encuentra la Ciudad de México con el 15.5%.
Si bien el mayor número de casos confirmados de COVID-19 se ha presentado en el entorno urbano de las principales aglomeraciones del país, este fenómeno está próximo a alcanzar la fase 3 y ello implica posiblemente que la barrera geo-demográfica sea rebasada y alcance a las localidades de menor población y con ellos, a las comunidades indígenas.
Las comunidades indígenas históricamente han pertenecido a las zonas más marginadas del país, lo cual implica una alta vulnerabilidad ante emergencias sanitarias globales como la que acontece actualmente ya que el acceso a los servicios sanitarios básicos como agua potable, drenaje, servicios médicos y capacidad económica, entre otros, sean escasos o nulos.
De acuerdo con los Indicadores Socioeconómicos de los Pueblos Indígenas de México, 2015, publicado por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), se tipificó a todos los municipios del país de acuerdo a la concentración de población indígena en las siguientes categorías:
Municipios indígenas: aquellos con 70% y más de población indígena y con porcentaje de 40 a 69 de población indígena.
Municipios con presencia indígena, aquellos con menos de 40% de población indígena pero más de 5,000 indígenas dentro de su población total y con presencia importante de hablantes de lengua minoritaria;
Municipios con población indígena dispersa, con menos de 40% de población indígena y menos de 5,000 indígenas.
El contenido del mapa se centra en los municipios tipificados como indígenas.
En todo el país, existen 625 municipios catalogados por el INPI como indígenas, lo que representa el 25% del total de municipios del país repartidos en 17 entidades federativas. En estos municipios residen un total de 9,007,321 personas de las cuales aproximadamente el 10.9% son adultos mayores.
Enfocándose en los adultos mayores, la proporción de este grupo de edad respecto al total de la población de cada municipio indígena, varía entre el 4 y el 40%. El mapa muestra que la mayor parte de los adultos mayores viven en municipios donde su grupo de edad representan del 10 al 20% del total (Tabla 1).
El estado de Chiapas se caracteriza por contener a los municipios donde la PAM representa entre el 4% y hasta el 10% del total de la población total.
Los estados en donde sus municipios contienen del 10 al 20% de la PAM se encuentran principalmente en los estados de Oaxaca y Veracruz.
Finalmente, los municipios en donde la PAM representa entre el 30 y el 40% de la población están principalmente en Oaxaca.
| Categoría | % población de Adultos mayores |
| Menos 5% | 0.6 |
| 5 al 10% | 32.5 |
| 10 al 20% | 63.9 |
| 20 al 30% | 2.8 |
| 30 al 40% | 0.2 |
| Total general | 100.0 |
Tabla 1. Porcentaje de PAM en municipios indígenas
Mapa 1. Proporción de PAM en municipios indígenas
Grado de marginación
En relación al grado de marginación de este grupo de edad en los municipios indígenas, el 81% de ellos presenta altos grados de marginación, lo cual representa a un contingente de población de 800 mil habitantes (Tabla 2).
| Grado de marginación | Pob. 60 años y más | Porcentaje |
| Muy alto | 315,254 | 32 |
| Alto | 485,949 | 49 |
| Medio | 116,507 | 12 |
| Bajo | 66,051 | 7 |
| Muy bajo | 1,546 | 0 |
| Total | 985,307 | 100 |
Tabla 2. Grado de marginación de la PAM en municipios indígenas.
El 81.3% de la PAM que habita en municipios indígenas vive en condiciones de alta o muy alta marginación. De este porcentaje, el 41% vive en Oaxaca, el 16% en Veracruz y el 14% en municipios de Chiapas.

Mapa 2. Grado de marginación de la PAM en municipios indígenas.
Ante estas cifras puede concluirse que la PAM que habita en municipios indígenas presenta una alta vulnerabilidad de contagio por COVID-19 y que su grado de marginación aumenta el riesgo de pérdidas humanas en estas regiones.
Distribución espacial del Covid-19 en México. Reporte de marzo de 2020El Programa Especial de Sistemas de Información Geográfica para Ciencias Sociales y Humanidades (ProSIG-CSH) del CIESAS se suma a aportar un análisis de información estadística y geoespacial sobre la evolución y distribución del Covid-19 en el territorio nacional a diversas escalas, reafirmando el fuerte compromiso social que tiene la institución para informar a la sociedad. De acuerdo con la información de los comunicados técnicos diarios que emite la Secretaría de Salud Federal, a través de la Dirección General de Epidemiología se construyó el mapa de casos confirmados y defunciones por entidad federativa, así como los gráficos que se presentan, mientras que el mapa de casos a nivel municipal, es el resultado de la investigación documental de fuentes periodísticas, portales web de gobiernos municipales, estatales y federales, así como de las diferentes secretarías de salud en estos tres niveles de gobierno y su posterior procesamiento y análisis se llevó a cabo dentro de un Sistema de Información Geográfica para la generación de cartografía. De esta manera, los productos presentados consisten en cartografía y gráficos interactivos que contienen la información estadística obtenida de las fuentes citadas anteriormente, con los cuales se ofrece un análisis multitemporal del virus. A continuación se describen los mapas y visualizaciones de la investigación.
Panorama mundial
Hasta el 31 de marzo de 2020, la cantidad de casos confirmados de Covid-19 en todo el mundo es de 750,890 y se han presentado 36,405 defunciones, por o cual la tasa de letalidad de la enfermedad es del 4.8%.
Panorama nacional
De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud Federal, al 31 de marzo de 2020, el panorama general del país presenta un total de 29 defunciones, 1,215 casos confirmados, 3,511 casos sospechosos y 6,282 casos negativos (Mapa 1). La tasa de letalidad en México es de 2.4%.

Mapa 1. Distribución nacional del Covid-19. Elaborado por el geógrafo Ricardo Hernández Vergara Hasta el momento la mayor cantidad de casos se da en las entidades federativas que concentran la mayor parte de la población del país, es decir, el estado de México y la capital del país con 234 y 149 casos respectivamente, lo que representa el 31.5% del total nacional. El número de defunciones se distribuye principalmente en la capital del país y los estados de Jalisco, Sinaloa e Hidalgo. En este sentido es importante revisar el comportamiento de las estadísticas por estado y analizar la Tasa de incidencia de casos confirmados de Covid-19 por cada 100 mil habitantes (Gráfica 1). Haz clic en la imagen para interactuar con él.

Gráfico 1. Tasa de incidencia de casos confirmados de Covid-19 por cada 100 mil habitantes. Elaborado por el geógrafo Ricardo Hernández Vergara
Si bien la Ciudad de México y el estado de México, son las entidades con mayor número de casos por la cantidad de población que habita en su territorio, Quintana Roo y Aguascalientes (que tienen apenas una décima parte de la población que el Estado de México) presentan más casos por cada 100 mil habitantes (3.1 y 2.7 respectivamente) que los dos estados más poblados del país. En una situación similar se encuentran Baja California Sur (2.4), Yucatán (2.3) o Tabasco (2). La tasa para la Ciudad de México es de 2.6 infectados por cada 100 mil habitantes y en el estado de México es de 0.9. Esto significa que en estos estados la enfermedad está afectando a una mayor cantidad de personas en proporción a su población total y por lo tanto, las medidas de distanciamiento social deben ser más estrictas, o bien, implementarse otras.
En esta escala de análisis se pueden visualizar los gráficos sobre la Evolución temporal por entidad federativa de los casos confirmados de Covid-19. En él se muestra cómo se han ido incrementando los casos confirmados desde finales del mes de febrero hasta el 31 de marzo (Gráfico 2). Haz click en la imagen para interactuar con él.

Gráfico 2. Evolución temporal por entidad federativa de los casos confirmados de Covid-19. Elaborado por el geógrafo Ricardo Hernández Vergara
En relación al total de los casos confirmados, se cuenta con el gráfico por entidades federativas en donde se puede consultar el comportamiento de cada estado a lo largo del tiempo, o bien, hacer el comparativo de varios estados a la vez. A la fecha de corte, las entidades federativas que más casos presentan son la Ciudad de México (234), México (139), Jalisco (94), Puebla (81) y Nuevo León (76). Estas cifras están estrechamente relacionadas con la masiva concentración demográfica y alta densidad poblacional del país en estos estados, además de la existencia de la infraestructura estratégica como los aeropuertos, principal vía de entrada de la enfermedad al país. Mas adelante re relacionarán estas variables con los casos importados por lugar de procedencia (Gráfico 4). Haz clic en la imagen para interactuar con él.

Gráfico 4. Avance diario de casos confirmados por estado. Elaborado por el geógrafo Ricardo Hernández Vergara. Con la intención de obtener un análisis cuantitativo que sea comparable con algunas de las variables económicas del país, se incluye el avance diario de los casos confirmados por Regiones geoeconómicas. En este orden de ideas, se utilizó la regionalización económica de México hecha por el geógrafo Ángel Bassols Batalla, quien define en su libro “Geografía económica de México” (2009), 8 regiones geoeconómicas. Estas son: Región Noroeste o Pacífico Norte: Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit. Región Norte: Chihuahua, Coahuila, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí. Región Noreste: Nuevo León y Tamaulipas. Región Centro-Occidente: Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, Colima y Michoacán. Región Centro-Sur: Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala, Puebla, Morelos y Ciudad de México. Región Golfo de México: Veracruz y Tabasco. Región Pacífico Sur: Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Región Península de Yucatán: Campeche, Quintana Roo y Yucatán. Esta clasificación permitiría comparar y contrastar a futuro el impacto de la pandemia en diversas ramas de la economía a nivel regional, encontrar patrones o correlaciones entre los lugares con mayor o menor incidencia de casos positivos, defunciones, etc. El gráfico muestra que, siguiendo el patrón a nivel estatal, la región Centro-sur es la que presenta el mayor número de casos a nivel nacional con 523 casos, le sigue la región Centro-occidente con 199 de los 1,215 totales (Gráfico 5). Haz click en la imagen para interactuar con él.

Gráfico 5. Avance diario de casos confirmados por Regiones geoeconómicas. Elaborado por el geógrafo Ricardo Hernández Vergara.
En estrecha relación con el gráfico de los casos confirmados por estado, se presenta el de casos importados según el país de procedencia. La mayor parte de casos confirmados por Covid-19 en México es por importación (584) y los relacionados con personas que tuvieron contacto con los viajeros, es decir, los contagios locales aún son menores a los importados. En este sentido, es coherente que la mayor parte de los casos (119) hayan ingresado por el principal aeropuerto del país (Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México), y que la mayor cantidad de casos confirmados se encuentre en la capital del país. Por otra parte, le siguen en magnitud Jalisco (60), Nuevo León (55), México (49), Puebla (37), Guanajuato (30), Quintana Roo (24), Yucatán (24), San Luis Potosí (17). Son cinco los países de procedencia de los casos importados: Alemania, España, Estados Unidos de América, Francia, Italia y Singapur. De ellos, la mayor parte de personas llegaron desde los Estados Unidos de América (44%) y España (42%). Los estados que más personas recibieron de los Estados Unidos de América fueron Jalisco (42) y la Ciudad de México (41), mientras que desde España llegaron 59 a la Ciudad de México y 23 al estado de México (Gráfico 6). Haz click en la imagen para interactuar con él.

Gráfico 6. Casos importados de Covid-19 por estado en México. Elaborado por el geógrafo Ricardo Hernández Vergara. Para una escala de análisis más detallada, se elaboró el mapa que muestra la distribución de los casos confirmados de Covid-19 a nivel municipal (Mapa 2). Esta información tiene como base la investigación documental de diversas fuentes periodísticas electrónicas, páginas y cuentas oficiales de las secretarías de salud estatales y federales, así como sitios web municipales. La distribución de casos confirmados corresponde a algunos municipios que pertenecen a las principales zonas metropolitanas del país, es decir, se presentan principalmente en los polos de desarrollo económico. Algunos municipios de la Zona Metropolitana del Valle de México son los que presentan la más alta incidencia de casos confirmados. Le siguen en importancia algunos municipios de la Zonas Metropolitanas de Guadalajara, Monterrey, Puebla-Tlaxcala, Toluca, León o Mérida. Por otra parte, destacan algunos municipios que no pertenecen a ninguna zona metropolitana y que sin embargo, presentan un gran número de casos confirmados como el municipio de Benito Juárez, Quintana Roo, donde se localiza la ciudad de Cancún, o el municipio de Los Cabos en Baja California Sur. Este mapa muestra también aquellos municipios que han decretado un toque de queda para sus habitantes y por otra parte se muestran las demarcaciones que han levantado un bloqueo al acceso por tierra a sus municipios con la finalidad de contener la propagación del virus. Cabe destacar que varios de estos municipios, como en el caso de Yucatán, tienen una fuerte presencia de población indígena, la cual, en la mayor parte de los casos vive en condiciones de marginación muy alta, esto implica un escaso acceso a programas de salud o beneficios sanitarios básicos (acceso a servicios de agua, drenaje, alcantarillado) que empeoran las condiciones de vida de la población en casos de contingencia sanitaria como la que se presenta actualmente.

Mapa 2. Distribución municipal de casos confirmados de Covid-19. Elaborado por el geógrafo Ricardo Hernández Vergara
Gráficos de datos del Covid-19 al 31 de marzo de 2020
Por ser una pandemia externa (a diferencia de la influenza H1-N1) los focos de contagio del Covid-19 estaban en un principio allende el mar. Conforme ha ido avanzando la cantidad de casos positivos, cada vez son más los contagios comunitarios, al grado que ya son más de la mitad del total, como se puede ver en el gráfico de la siguiente diapositiva.
Los gráficos fueron elaborados con base en los Informes y comunicados hasta el 31 de marzo de 2020 emitidos por la Secretaría de Salud, a través del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, Dirección General de Epidemiología, Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
El gráfico que muestra casos confirmados junto a casos sospechosos puede servir para encontrar la relación entre ambos grupos, ¿qué porcentaje de sospechosos da positivo?, ¿hay alguna constante en ello o es variable?

Gráfico 7. Elaborado por Bulmaro Sánchez Sandoval
Luego se muestra un gráfico por sexo en cantidades no en porcentajes. Esta es otra manera de mostrar los datos y puede dar otra perspectiva.

Gráfico 8. Elaborado por Bulmaro Sánchez Sandoval
Por último está el gráfico por grupos de edades divididos en décadas, esta también es otra forma de presentar los datos y puede generar otra perspectiva del fenómeno.

Gráfico 9. Elaborado por Bulmaro Sánchez Sandoval
Finalmente se muestra un gráfico animado que muestra el avance que tuvo cada estado de acuerdo al número de casos del 13 al 31 de marzo de 2020.

Gráfico 10. Elaborado por el geógrafo Ricardo Hernández Vergara
La población indígena de México ante el Covid-19El tablero de monitoreo titulado “La Población indígena de México ante el Covid-19” es una herramienta desarrollada por el Programa Especial de Sistemas de Información Geográfica para las Ciencias Sociales y Humanidades del CIESAS (ProSIG-CSH) en la unidad Ciudad de México con la finalidad de monitorear la distribución geográfica del Covid-19 en nuestro país haciendo énfasis en la población indígena (Figura 1).

Figura 1. Tablero de monitoreo.
Un tablero es una vista de información geográfica que nos ayuda a monitorear fenómenos de diversa índole. Está constituido por una serie de paneles que están diseñados para mostrar múltiples visualizaciones que funcionan juntas en una sola pantalla, lo cual ofrece una vista completa e interactiva de los datos para proporcionar información sobre el fenómeno estudiado. Para su funcionamiento, esta herramienta hace uso de capas de información geográfica, bases de datos, mapas web, sitios web o elementos de percepción remota como imágenes de satélite, lo cual forma parte de lo que se conoce como modelo de geoinformación.
Este tablero solo muestra la información a nivel municipal del Covid-19 en los municipios indígenas y con presencia indígena en México de acuerdo con la tipología establecida por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI). De acuerdo al INPI estos se definen de la siguiente manera:
- Municipios indígenas: aquellos con 70% y más de población indígena y con porcentaje de 40 a 69 de población indígena.
- Municipios con presencia indígena, aquellos con menos de 40% de población indígena pero más de 5,000 indígenas dentro de su población total y con presencia importante de hablantes de lengua minoritaria.
Descripción de la estructura y funcionamiento del tablero.
Se representan cartográficamente los datos de casos confirmados, defunciones y la tipología de municipios del INPI, mientras que de manera gráfica, se muestran las tasas de incidencia, de mortalidad y letalidad, asociadas con estadisticas sobre la población indígena como la estructura de la población por grupos de edades, salarios, actividad económica, población adulta mayor, derechohabiencia y accesos a servicios como agua potable, drenaje y electricidad en las viviendas.
El primer mapa muestra los municipios indígenas de México, tipificados por el INPI. Al seleccionar algún municipio dentro del mapa, aparecerá una ventana emergente con la información municipal. Otra herramienta es la búsqueda por nombre de municipios que se encuentra en la parte superior derecha del tablero. Esta centrará el municipio requerido en el mapa y desplegará la ficha mencionada anterormente.
Los siguientes dos mapas se centran en los casos confirmados de COVID-19 y las defunciones. Del lado izquierdo del mapa aparece un listado ordenado de manera descendente con el nombre de los municipios, mientras que del lado derecho del mapa están los gráficos asociados a la pandemia.
En la extrema derecha aparecen los indicadores, cifras y gráficos asociados a cada municipio en relación con la población indígena. Cuando se selecciona un elemento de la lista de municipios, automáticamente el contenido de todos los gráficos e indicadores se actualiza para mostrar la información del elemento seleccionado. Algunos gráficos se encuentran apilados por lo cual es necesario utilizar las barras de navegación para visualizarlos.
Finalmente, todos los elementos del tablero cuentan con un botón que maximiza la ventana de visualización de cada elemento de tal manera que permite mejor los datos.
Para acceder al tablero haz click AQUI
Las fuentes de datos provienen de diversas instituciones como la Secretaría de Salud Federal, las Proyecciones de población al 2030 y la delimitación de zonas metropolitanas del CONAPO, así como los Indicadores Socioeconómicos de los Pueblos Indígenas de México, 2015 publicados por Insttituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
Efectos del Coronavirus (Covid-19) captados desde el espacioBasada en las mediciones recopiladas por el satélite Copernicus 5-p, esta animación muestra la fluctuación de las emisiones de dióxido de nitrógeno en Europa desde el 1 de enero de 2020 hasta el 11 de marzo de 2020, utilizando un promedio móvil de 10 días.
La reducción de emisiones es particularmente visible en el norte de Italia, que corresponde a la región geográfica conocida como Valle del Po (río). Es la zona más poblada e industrializada de Italia y en ella se presentan los valores más altos de contaminación del aire.
La reducción de emisiones de dióxido de nitrógeno coincide temporalmente con el bloqueo nacional impuesto por el gobierno italiano para prevenir la propagación del Coronavirus (COVID-19).
Reflexiones finales del autor
Paradógicamente cuando la especie humana ve amenazada su existencia y se repliega, es cuando el planeta tiene la única oportunidad para dar un respiro.
En este orden de ideas, resultaría interesante monitorear y cuantificar los efectos ambientales positivos derivados de esta pandemia.
Finalmente, este suceso podría conseguir mas beneficios ambientales para el planeta en unas pocas semanas que todos los protocolos, cumbres y tratados internacionales para combatir el cambio climático en décadas.
Fuente: European Space Agency (2020).
https://www.esa.int/
En el marco del Día Internacional de la mujer 2020, se presenta una serie de mapas sobre la situación y el estado de la mujer en todo el mundo en temas como violación, tráfico sexual, mortalidad materna e infantil, derecho de familia, mujeres en el gobierno y el ejército, entre otros.

Mapa sobre seguridad física de las mujeres en 2019
La información de esta publicación fue extraída del Proyecto WomanStats, que tiene como objetivo general investigar el vínculo entre la seguridad y el comportamiento de los estados y la situación y seguridad de las mujeres dentro de ellos. Pare ello se enfoca en estudiar nueve ejes principales:
1. Seguridad física de la mujer
2. Seguridad económica de la mujer
3. Seguridad legal de la mujer
4. La seguridad de las mujeres en la comunidad
5. La seguridad de las mujeres en la familia
6. Seguridad para la maternidad
7. Seguridad de las mujeres a través de la voz
8. Seguridad a través de la inversión social en las mujeres
9. Seguridad de las mujeres en el estado
Dentro de sus objetivos particulares se encuentra:
– Desarrollar la base de datos más completa sobre la situación y el estado de la mujer en el mundo.
– Desarrollar índices y medidas innovadoras para describir la situación y el estado de las mujeres, lo que permitirá el análisis empírico, la evaluación, el monitoreo y las actividades de evaluación.
– Realizar un análisis empírico y espacial de la relación entre la situación de las mujeres en el mundo con el comportamiento y la seguridad de los estados.
El proyecto WomenStats incluye 13 investigadores principales en 9 universidades de 4 países, que representan 6 campos de estudio: relaciones internacionales, geografía, psicología, desarrollo sostenible, estadística y sociología. El proyecto también ha sido una fuente de tutoría para más de 120 estudiantes, muchos de los cuales han realizado trabajos de posgrado.
Cuenta con una base de datos geoespacial con más de 350 variables para 175 países. Además cuenta con un constructor interactivo de mapas, con la opción de exportar la cartografía a formatos de imagen convencionales como jpg o png. A continuación se muestran los 48 mapas. Haz clic sobre la imagen para consultarlo.









| Declaración legal de igualdad de género, escala 2015 | Marco gubernamental para la igualdad de género, escala 2015 | Índice de gobernanza de clanes, escala 2015 |
A lo largo de 45 años, el CIESAS ha contribuido al estudio de las lenguas indígenas de México a través de la colaboración de investigadores y alumnos de posgrado. La mayor parte de estos estudios se han realizado por investigadores y titulados en los estados de Oaxaca, Chiapas seguidos de Veracruz y Guerrero.

Consulta el Mapa Interactivo
Además se han realizado investigaciones de la lengua quechua en Perú; aimara en Bolivia; akateko, pokom, qanjobal, kaqchikel, mam en Guatemala; romanés bolochók en Colombia; mapuche en Chile; tupi Guaraní en Paraguay; Tawahka en Nicaragua y yanomama en Brasil.
Comparativo del escurrimiento medio anual en México entre los años 1970 y 1980
Para el año de 1970, la Dirección de Hidrología, de la Dirección de Estudios dependiente de la Subsecretaría de Planeación decidió calcular el escurrimiento medio anual con los datos registrados por 515 estaciones hidrométricas existentes en la república durante el periodo 1960-1969 debido a que durante este periodo las estaciones hidrométricas instaladas en todo el país contaban con datos registrados para todas las regiones hidrológicas. Estos datos se cartografiaron y se publicaron posteriormente en el Atlas del agua de la República Mexicana del año 1976. Un primer resultado obtenido por el Plan Nacional Hidráulico definió que había un valor de escurrimiento medio anual de 41,921 millones de m3; este resultado, posteriormente se afinó tomando en cuenta las diferentes condiciones y características particulares del país, hasta llegar a la cifra actual de 410,021 millones de m3.
Además, se calcularon los volúmenes de agua escurridos en la superficie de cada una de las entidades federativas valorando las superficies parciales de la entidad comprendida entre las isolíneas. Finalmente se determinó el escurrimiento medio anual per cápita relacionando los valores del escurrimiento medio anual de cada entidad con la población registrada por el censo de 1970 en cada entidad (ver tabla 1).
Tabla 1. Volumen escurrido por entidad y per cápita 1970, expresado en m3.

Fuente: Secretaría de Recursos Hidráulicos. (1976). Atlas del agua de la República Mexicana. Ciudad de México: Secretaría de Recursos Hidráulicos.
En el año 1992 se publicó en el Atlas Nacional de México el mapa de Escurrimiento medio anual[1] en donde se representa la lámina de escurrimiento medio anual en mm, que hay en una cuenca. Los datos recopilados son de las estaciones hidrométricas más cercanas a la desembocadura de un río que contaban con información para el periodo de tiempo entre 1945 y 1980. Así mismo, se muestran isolíneas de escurrimiento. Este Atlas no reportó los valores de escurrimiento por entidad federativa ni tampoco el valor del escurrimiento medio anual per cápita.
El objetivo de esta publicación es obtener una aproximación a los valores de escurrimiento medio anual por entidad federativa y per cápita del año 1980 replicando la metodología utilizada en el atlas de 1970 con el propósito de hacer una comparación temporal entre los dos mapas resultantes.
Los programas de Sistemas de Información Geográfica (SIG) utilizados para la elaboración de este mapa fueron QGIS 3.4.12 ‘Madeira’ y ArcMap 10.6. El procedimiento para realizar el cálculo del escurrimiento medio anual por entidad federativa se inició con la vectorización de la hoja IV.6.4 del Atlas Nacional de México, el cual se obtuvo del portal de Geoinformación de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). Posteriormente se procedió a obtener las isolíneas de igual escurrimiento de dicho mapa y asignar el valor de escurrimiento medio a las áreas que quedaban acotadas entre dos isolíneas. Los valores utilizados se expresaron en milímetros (mm).
Posteriormente se llevó a cabo el método de las isolíneas para determinar el valor de escurrimiento medio anual por estados. En cuanto a los datos demográficos, se relacionaron los valores del escurrimiento medio anual de cada entidad con la población registrada por el censo de 1980[2] y se obtuvo el escurrimiento medio anual per cápita de cada entidad.
La siguiente tarea fue homologar los rangos de representación en los que se presentarían los dos mapas, para ello fue necesario calcular algunas isolíneas faltantes en el caso del mapa de 1970 mediante el método de interpolación conocido como “vecino más próximo”.
Una vez homologados los rangos se procedió a elaborar el mapa comparativo (ver mapa 1).
Mapa 1. Escurrimiento medio anual 1970 y 1980

Fuente: Elaboración propia con información de Secretaría de Recursos Hidráulicos (1976) y Jiménez R., A. y Maderey R., L. E. (1992).
La tabla de escurrimiento medio anual por entidad federativa y per cápita para 1980 se muestra a continuación (ver tabla 3):
Tabla 2. Volumen escurrido por entidad y per cápita 1980, expresado en m3.

Fuente: Elaboración propia con base al X Censo General de Población y Vivienda 1980.
Como resultado de los cálculos hechos para obtener el escurrimiento medio anual del año 1980, se tuvo que el volumen obtenido por el método de las isoyetas en un Sistema de Información Geográfica es de 378,326 millones de metros cúbicos. Para 22 estados de la república el valor de escurrimiento resultó menor en 1980, mientras que solo 10 entidades resultaron presentaron un incremento en el cálculo, el balance entre las dos cantidades fue de -37,600 millones de metros cúbicos (ver tabla 3).
Tabla 3. Variaciones en el Escurrimiento medio Anual 1970-1980 m3.

Fuente: Elaboración propia
De acuerdo a la región económica a la que pertenece cada estado, se denota que entre 1970 y 1980, seis de las ocho regiones tuvieron una disminución en los valores de escurrimiento medio. Solo los estados de la región Pacífico Sur y Noreste presentaron una variación positiva entre ambos años.
El caso más extremo se presentó en la región Centro-Occidente, que acaparó el 81.7% de la variación negativa del escurrimiento en el periodo 1970-1980 (ver tabla 4).
Tabla 4. Variaciones en el Escurrimiento medio anual en m3 entre 1970-1980 por regiones económicas.

Fuente: Elaboración propia
En cuanto a la disponibilidad per cápita por entidad federativa, la Ciudad de México (antes Distrito Federal), presentó la disponibilidad más baja en ambos años (22 y 15 m3//hab./año en 1970 y 1980 respectivamente). En esta entidad se combinó el bajo volumen de escurrimiento con la alta concentración de población en un área muy reducida. En el extremo opuesto se encuentra el estado de Quintana Roo en donde se presentan valores muy altos de escurrimiento medio anual y una población muy escasa en todo el territorio estatal (ver tabla 5).
Tabla 5. Volumen escurrido por entidad y per cápita 1970 y 1980, expresado en m3.

Fuente: Elaboración propia con base al X Censo General de Población y Vivienda 1970 y 1980.
Bibliografía consultada
INEGI
1981 X Censo General de Población y Vivienda 1980, Tabulados Básicos, México, Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática.
Jiménez R., A. y Maderey R., L. E.
1992 “Escurrimiento medio anual”, Hidrogeografía IV.6.4, Atlas Nacional de México, Vol. II, Escala 1:4000000, México, Instituto de Geografía, UNAM.
Secretaría de Recursos Hidráulicos
1976 Atlas del agua de la República Mexicana, Ciudad de México, Secretaría de Recursos Hidráulicos.

